Las comisiones más comunes y cuáles puedes eliminar
Comisión de mantenimiento de cuenta
Es la más habitual y la que más dinero genera a los bancos. Puede ir desde 3 hasta 15 euros al mes, dependiendo del banco y del tipo de cuenta. Algunos bancos la llaman comisión de administración.
La mayoría de los bancos tradicionales la eliminan si cumples una o varias condiciones: domiciliar la nómina, mantener un saldo mínimo, usar la tarjeta un número determinado de veces al mes o contratar algún producto adicional como seguro o fondo de inversión.
Lo que no te dicen: hay bancos sin comisiones que no ponen ninguna de esas condiciones. Openbank, ING Direct o BBVA online tienen cuentas gratuitas sin exigir nada a cambio. Si tu banco te está cobrando por tener la cuenta abierta, tienes alternativas.
Comisión por transferencias
Los bancos tradicionales pueden cobrar entre 0,50 y 4 euros por transferencia nacional, y bastante más por transferencias internacionales. Las transferencias SEPA dentro de la Unión Europea deberían ser gratuitas en la mayoría de cuentas modernas, pero algunos bancos antiguos todavía las cobran.
Esta comisión es fácil de evitar: la mayoría de los neobancos y bancos digitales no cobran nada por transferencias dentro de Europa.
Comisión por sacar dinero en cajero
Los cajeros de tu propio banco suelen ser gratuitos. El problema llega cuando sacas en cajeros de otros bancos o en el extranjero. Las comisiones por reintegro en cajero ajeno pueden ir de 0,50 a 2 euros por operación.
Para evitarlo: muchos bancos digitales incluyen un número determinado de reintegros gratuitos al mes en cualquier cajero. Revolut, N26 e ING lo ofrecen en sus planes básicos.
Comisión por descubierto
Si tu cuenta se queda en números rojos aunque sea un día, el banco puede cobrarte una comisión de apertura de descubierto más un tipo de interés muy alto. Estas comisiones pueden ser las más caras de todas si se acumulan.
La mejor forma de evitarla es obvia: no tener descubiertos. Pero si es algo que te pasa con cierta frecuencia, compara cuánto cobra tu banco por esto y si hay alternativas más baratas.
Comisión de emisión y renovación de tarjeta
Muchos bancos cobran entre 20 y 50 euros al año por tener una tarjeta de débito o crédito. En los bancos digitales, la tarjeta suele ser gratuita de entrada.
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Lo que no puedes evitar fácilmente
Hay comisiones que son más difíciles de eliminar sin cambiar de banco o de producto.
Las comisiones por servicios específicos como certificados, duplicados de documentos o gestiones notariales existen en casi todos los bancos. Son puntuales y no suelen suponer mucho dinero al año.
Las comisiones en tarjetas de crédito asociadas a ciertos beneficios como seguros de viaje, acceso a salas VIP en aeropuertos o programas de puntos son más altas que las de tarjetas básicas. Si no usas esos beneficios, no tiene sentido pagar por ellos.
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Cómo saber exactamente lo que te cobra tu banco
El banco está obligado a publicar sus tarifas en lo que se llama Folleto de Tarifas, disponible en su web y en cualquier oficina. Está en un PDF y no es fácil de leer, pero es el documento oficial donde figuran todas las comisiones con sus importes.
También puedes revisar tus últimos doce meses de extractos bancarios y sumar todo lo que hayas pagado en concepto de comisiones. A veces el número final sorprende.
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Qué hacer si tu banco se niega a eliminar las comisiones
Lo primero es pedirlo. Llama al servicio de atención al cliente y solicita que te eliminen la comisión de mantenimiento o que te cambien a un tipo de cuenta sin comisiones. Muchos bancos lo hacen sin problema si lo pides expresamente.
Si tu banco dice que no hay alternativa, la solución es cambiar de banco. El proceso tiene unos pasos concretos y no es tan complicado como parece. Si quieres saber cómo hacerlo, tenemos una guía completa en este mismo blog.
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Resumen
Las comisiones que puedes eliminar con más facilidad son la de mantenimiento de cuenta (cambiando a un banco sin comisiones o cumpliendo las condiciones de tu banco actual), la de transferencias (usando un banco digital) y la de reintegros en cajero (eligiendo un banco con cajeros gratuitos).
El paso más sencillo y con más impacto es comparar tu situación actual con las alternativas que existen. En muchos casos, cambiar de cuenta puede ahorrarte más de cien euros al año sin ningún esfuerzo adicional.