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Los trucos

1. Revisa todas tus suscripciones una vez al año

Haz esto ahora mismo: entra en el extracto bancario de los últimos tres meses y suma todo lo que pagues de forma recurrente. Netflix, Spotify, Amazon Prime, Disney Plus, el gimnasio, la app de meditación que instalaste en enero, la suscripción de noticias que nunca lees, el almacenamiento en la nube que sobrepasaste hace dos años.

El español medio tiene entre seis y ocho suscripciones activas y solo usa de forma regular tres o cuatro. El resto son gastos silenciosos. Cancela todo lo que no hayas usado en el último mes.

2. Paga tus facturas domésticas comparando cada año

La luz, el gas, el seguro del coche, el seguro del hogar, el seguro de vida. Todos estos contratos tienen una inercia enorme: los firmas una vez y los renuevas automáticamente durante años, aunque el mercado haya cambiado.

Dedicar dos horas al año a comparar ofertas en cada uno de estos servicios puede suponer entre 200 y 500 euros de ahorro anual. Los comparadores online hacen el trabajo pesado en minutos.

3. Usa la tarjeta de débito para compras del día a día

Las tarjetas de crédito tienen ventajas, pero también hacen que sea más fácil gastar por encima de lo que tenías previsto. El débito te obliga a gastar solo lo que tienes. Para compras del día a día, el débito es un freno natural.

4. Haz la compra con lista y con el estómago lleno

Es un consejo viejo pero funciona. Sin lista y con hambre, el ticket de la compra sube entre un 20 y un 30%. Con lista y después de comer, compras exactamente lo que necesitas.

Añade a eso comprar en supermercados de descuento como Lidl o Aldi para productos básicos y puedes reducir el gasto en alimentación entre 50 y 150 euros al mes sin cambiar lo que comes.

5. Aprovecha las marcas blancas en productos básicos

Para productos donde la marca no hace diferencia real — aceite, pasta, arroz, legumbres, productos de limpieza, papel, agua — la diferencia de precio entre la marca blanca y la de fabricante puede ser del 40 al 60%. Cambia solo los que no notes la diferencia y mantén los que sí la notes.

6. Activa las alertas de saldo en tu banco

Muchos bancos permiten configurar alertas por SMS o notificación cuando el saldo baja de un umbral. Activar esto hace que seas más consciente de cuánto tienes y reduce los gastos por descuido o los descubiertos por error.

7. Espera 48 horas antes de comprar algo que no necesitabas antes de ver el anuncio

El impulso de compra en internet tiene una vida muy corta. Si ves algo que quieres pero no habías pensado comprar antes de entrar a esa web, añádelo a una lista de deseos y espera 48 horas. En la mayoría de los casos, el impulso desaparece.

Es especialmente útil para compras online, donde no hay fricción entre el impulso y el pago.

8. Lleva un seguimiento de gastos aunque sea básico

No tienes que hacer un presupuesto elaborado. Solo anotar durante un mes lo que gastas en las categorías principales: alimentación, transporte, ocio, ropa, suscripciones. Con ese dato en la mano es mucho más fácil identificar dónde se va el dinero sin que lo decidas.

Hay apps gratuitas que lo hacen de forma automática conectando con tu banco.

9. Renegocia tu hipoteca o tu alquiler si llevas años sin hacerlo

Si tienes hipoteca variable y llevas tiempo sin revisar las condiciones, puede valer la pena hablar con tu banco o con otra entidad. Las condiciones del mercado cambian y los bancos a veces ofrecen mejoras a clientes que lo piden.

Si tienes alquiler, en muchas ciudades el mercado ha fluctuado bastante. Cuando llegue la renovación, infórmate de los precios actuales en tu zona antes de aceptar la subida automática.

10. Usa el transporte público o la bicicleta cuando puedas

El coste real de tener un coche incluye seguro, gasolina, parking, mantenimiento, ITV y depreciación. Para desplazamientos cortos y habituales, el transporte público o la bicicleta es mucho más barato. No se trata de deshacerte del coche, sino de usarlo menos.

11. Cocina en cantidad y lleva tupper al trabajo

Comer fuera a diario puede costar entre 8 y 15 euros. Un tupper de lo que ya has cocinado en casa cuesta entre 1 y 3 euros. Si trabajas cinco días a la semana, el ahorro mensual puede ser de 150 a 250 euros.

No requiere cocinar más sino cocinar de otra forma: en lugar de hacer para dos, haces para cuatro y guardas la mitad.

12. Automatiza el ahorro antes de que el dinero esté disponible

La forma más efectiva de ahorrar no es guardar lo que sobra al final del mes. Es transferir una cantidad fija a una cuenta de ahorro el mismo día que cobras. Así el dinero sale antes de que puedas gastarlo.

Aunque sea una cantidad pequeña al principio, el hábito se consolida y la cantidad puede subir con el tiempo.

Cuánto puede sumar todo esto

Hagamos el cálculo de forma conservadora:

  • Cancelar dos suscripciones que no usas: 20 €/mes
  • Comparar seguros y luz: 30 €/mes de media
  • Reducir el gasto en alimentación con lista y marcas blancas: 80 €/mes
  • Comer un día más a la semana de tupper en lugar de restaurante: 40 €/mes
  • Reducir un gasto por impulso al mes: 30 €/mes

Total: 200 euros al mes. 2.400 euros al año. Sin sacrificar nada importante.

El único consejo que importa de verdad

Ninguno de estos trucos funciona si no prestas atención a dónde va tu dinero. No hace falta ser experto en finanzas ni tener un presupuesto de hoja de cálculo. Hace falta mirar el extracto bancario una vez al mes y hacerse una pregunta sencilla: ¿este gasto lo habría elegido si me lo hubieran preguntado antes?

Si la respuesta es que no, ese es el gasto que puedes eliminar.